miércoles, 12 de noviembre de 2025

BUDONGO FOREST-CHIMPANCÉS

Siguiendo el rumbo hacia el norte alcanzamos el P.N. MURCHISON FALLS. Con una extensión de 3.840 km2 se trata del "Parque Nacional" más extenso de toda Uganda. Es muy famoso por sus exuberantes llanuras salpicadas de palmeras, acacias, bosques y manadas de animales. Uno de sus mayores atractivos son los 115 km del río Nilo que lo recorre de este a oeste antes de desembocar en el Lago Alberto. En nuestro primer día en este majestuoso Parque Nacional, lo vamos a dedicar a una de las actividades que tenemos marcadas en negrita en nuestro itinerario, el bosque de Budongo y la búsqueda de chimpancés. La Reserva forestal de Budongo, 825 km², al sur del Parque nacional de las Cataratas Murchison, contiene unos 600 chimpancés,  además de 280 especies de mariposas, 360 especies de aves, y los árboles de caoba africana (Khaya anthotheca), que pueden superar los 65 m de altura.​





Tras pasar los controles pertinentes e introducirnos en el Parque Nacional, paramos en un área habilitada para ella, para bajarnos y darnos una charla informativa y de seguridad por parte de los rangers, para indicarnos lo que hay que hacer y cómo comportarnos dentro del bosque y cómo actuar en la búsqueda de chimpancés y cuando nos encontremos con ellos. Durante nuestra caminata ya nos advirtieron que debemos evitar llevar las prendas de color rojo, ya que les podría provocar excitación a los chimpancés. A continuación, nos dividen en varios grupos de unas 7 u 8 personas y comenzamos. A pie, y siempre acompañados por rangers especializados, rastreamos el enorme "bosque primario de Budongo" en busca de los chimpancés, para conocer su hábitat natural, en el que estos "primates" se mueven con una gran libertad.

     
A finales de los años noventa, con el apoyo económico del Instituto Jane Goodall (tristemente fallecida el 1 de Octubre de este año 2025), se estableció una base científica en el bosque tropical de Budongo para comprobar sí todavía existían allí chimpancés. Al obtener unos resultados positivos, se emprendió un lento y largo proceso de investigación con el fin de proteger a estos primates e incluso aumentar su número. Nos podemos considerar unos espectadores privilegiados al poder contemplarles en su hábitat natural. Budongo Forest es sin duda uno de los lugares más significativos que hay en nuestra increíble ruta, aquí el contacto con la Naturaleza es total.  
 

Distribuidos en pequeños grupos y siempre acompañados de rangers especializados, vamos recorriendo este inmenso bosque primario en busca de "chimpancés". Pasando entres sus altísimos árboles que se alzan ante nuestra mirada, en su constante búsqueda por alcanzar la preciada luz del Sol. Avanzamos siguiendo el rastro de las "familias de chimpancés" que habitan entre sus frondosas y muy verdes copas. Realizamos una caminata de unas tres horas de duración, a través de este majestuoso bosque, siempre acompañados por los rangers. Nos encontramos en un bosque tropical, el mayor bosque de caobas de toda África del Este. Podemos ver, entre otras especies, a varios tipos de Colobos, Babuinos, muchas aves y gran variedad de mariposas. Te aconsejo llevar las botas de trekking  

Babuinos en Budongo Forest

Los "chimpancés" suelen vivir en familias de unos pocos individuos, y son capaces (aunque no sea muy habitual), de levantarse y caminar erguidos. Duermen en los árboles en unos nidos que hacen con las hojas de los propios árboles y utilizan herramientas como palos u hojas para beber agua. Una cosa que nos llamó mucho la atención, es que aunque se alimentan de frutas y plantas, también de vez en cuando comen carne. Organizan como partidas de caza, para atrapar otros primates, sus preferidos son los colobos, y una vez que los han capturado los descuartizan, repartiendo los pedazos entre los miembros que participaron en la cacería. 

 

 

 

 

 

 

 


Nos ponemos en marcha, nos hizo falta algo de tiempo hasta que los pudimos encontrar. Mientras íbamos avanzando, oíamos los ruidos que se producían en este increíble Bosque, a la vez que disfrutábamos de las imágenes tan espectaculares que nos iba dejando nuestro pasó. Y tras un tiempo, por fin los oímos. Además de los gritos que pegan, también se suelen comunicar (avisando al resto si hay alguien cerca), golpeando fuertemente con las palmas de las manos en los troncos de los grandes árboles que hay aquí, produciendo un ruido característico que también tuvimos la suerte de oír. Al principio solo vimos dos, pero con el paso del tiempo aparecieron más individuos de esta misma familia...

             

Vemos que nos estaban rodeando y que el grupo era mucho más grande. Estaban en la copa de los árboles moviéndose entre ellos. Saltaban, corrían, se perseguían, comían y gritaban, e incluso vimos a dos copulando. Se dejaban ver tal y como son, no como los pobres chimpancés que hay en el zoo. Estos eran libres y podíamos verlos en su hábitat natural realmente como eran. Los "rangers" que nos  acompañaban en todo momento, una vez que encontramos al grupo, además de velar siempre por nuestra seguridad y la de los propios chimpancés, dedicaban tiempo a buscar los mejores lugares para las fotografías, y explicarnos cosas de los chimpancés.

 

 

 

 

 

 

 

De repente y cuando estamos más absortos en la contemplación de estos hermosos animales, vemos que empiezan a descender de los árboles. El griterío y el movimiento es frenético y los rangers, nos van colocando y corrigiendo nuestra posición para no entrometernos en sus rápidos movimientos y también por la seguridad de ambos. Me veo atrapado en medio de uno de estos descensos, y quedándome muy quieto, soy afortunado al contemplar como delante mía desciende uno de los chimpancés. ¡Espectacular!.

 

FOTO REALIZADA POR ROSA FLORES

La verdad es que fue sin duda una experiencia muy bonita, y no me esperaba que me fuera a gustar tanto. No me imaginaba verlos tan cerca ni tan activos. Toca regresar porque la hora que teníamos para estar con los chimpancés se nos ha pasado muy rápido. Nadie quería dejar el lugar, y mientras regresábamos aún podíamos oírles, lo que provocaba que siguiéramos girando la cabeza hacia los árboles y mirando hacia atrás. Esta actividad me sorprendió y me gusto mucho para bien, la recomiendo al cien por cien, tanto por el lugar tan increíble donde los vimos, como por los rangers profesionales y amables que nos tocaron.

 

 * Para la elaboración y desarrollo de este artículo se han tenido en cuenta los datos obtenidos a través de la Wikipedia y de las propias experiencias vividas durante el viaje. (Fotografías e ilustraciones originarias de Pedro García Barbudo). 

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