viernes, 14 de noviembre de 2025

JINJA-POBLADO LOCAL- SAFARI EN BARCA POR EL RÍO NILO

Aterrizamos en Entebbe y por fin ya hemos llegado a Uganda. Nos recibe un enorme calor, además de una gran humedad, ya desde el mismo aeropuerto, y con los trámites para nuestros visados, nos damos cuenta de que ya nos encontramos en "ÁFRICA". Las cosas de África discurren allí a un ritmo muy distinto, con una gran lentitud que puede llegar a exasperar a un europeo y que lleva un tiempo acostumbrarse, si es que te acostumbras. Recomiendo paciencia y como se dice aquí: "POLE, POLE y HAKUNA MATATA" ("Despacio, despacio no hay problema", en Suajili).

 

Durante nuestra estancia en Entebbe, nos alojaremos en el Tented camp "Nile River Explorers". Tiendas fijas de lona ya montadas con camas dentro y que tienen iluminación eléctrica, sillas y una mesita. Los baños y duchas son compartidos. Se encuentra a tan solo 8 kms de la ciudad de Jinja, y desde su privilegiada ubicación podemos disfrutar de unas vistas increíbles del "río Nilo". Desde el propio bar-restaurante del recinto, o desde las propias Tented camp, puedes admirar la bella puesta de sol mientras tomas un café, tras observar la enorme "fauna y flora" que lo rodea.  

VISITA A "POBLADO LOCAL" 

Tras pasar nuestra primera noche en Uganda, nos disponemos a visitar un "poblado local", donde vamos a tener la gran oportunidad de conocer tradiciones, aprender sobre la vida diaria e interactuar con la gente local a través de las visitas a escuelas, sus gentes, viviendas, los huertos y como viven. Además de aprender sobre la vida cotidiana y todas sus costumbres tendremos la oportunidad de probar una deliciosa comida local. Para mí es muy importante que se promueva un turismo respetuoso y auténtico con las comunidades locales de la zona...  

Mujeres preparando la comida

Vamos a ir caminando para llegar al "poblado local". Una vez allí, nos muestran sus viviendas, la cocina en donde sorprendemos a dos mujeres atareadas en la preparación de la comida tradicional (cortando una col en tiras muy finas), que más tarde tendremos la suerte comer. Además también nos muestran la pobrísima cocina en donde van a prepararla. Este encuentro es una oportunidad magnífica para conocer tradiciones ancestrales, costumbres cotidianas y la hospitalidad de las comunidades que aparte de su gran amabilidad te recibirán con cariño. 

Cocina donde preparan la comida

  

Mujer limpiando 

Explorar estos pueblos es mucho más que una visita: es abrir una ventana a la diversidad, aprender de quienes viven en armonía con su entorno y llevarse una visión más profunda y auténtica de lo que es "África". Si buscas experiencias que te conecten con la gran esencia de cada lugar, te recomiendo que cuando visites este maravilloso continente, no lo dudes  y no desaproveches si tienes la ocasión de poder visitar un "poblado local".  Vamos recorriendo las casas de paja y barro, que nos vamos encontrando a lo largo de nuestra visita a la zona. 

Mujer limpiando la casa

La gente que nos encontramos nos saluda de una manera muy amable. Siempre me ha llamado mucho la atención cuando he visitado un poblado local en África, que a pesar de la pobreza, y las condiciones tan difíciles y duras que tienen, las mujeres (que son el gran centro del hogar) siempre están ocupadas en diversas tareas, se las puede encontrar limpiando con sus rudimentarias escobas en la mano, y echando agua para limpiar la entrada a las casas. También nos muestran los pocos animales que tienen, principalmente son: cabras, muy pocas vacas y también cerdos, aunque lo que más abundan son las gallinas que no paran de revolotear por toda la zona, seguidas muy de cerca por sus pollitos y vigiladas por un gallo. 

 
La gran abuela de 97 años
Niños a la entrada del poblado
Debido al clima, aquí todo crece con rapidez, y con los pequeñas plantaciones que tienen cada uno de ellos, pasa lo mismo. Tienen plataneras, tomateras, maizales, mangos, y como no plantas del café. Aunque cada uno tiene una parcela, pequeño terreno o casa, todo se reparte y se invierte en esta pequeña comunidad. Como siempre los niños son los más curiosos y los que primero salen a nuestro encuentro, no se despegan de nosotros y nos siguen con sus miradas. Nos presentan a la gran abuela de este poblado, que ya tiene 97 años, cuyo cuidados recae en la hija más pequeña. 

Sus ropas son muy coloridas, como lo son en toda Uganda, recibiéndonos con una amplia sonrisa, mientras la están arreglando para la gran ocasión. 

Sala de espera del centro hospitalario

Luego seguimos recorriendo los alrededores del poblado, con fuentes para el agua, pequeñas escuelas locales, e incluso un centro sanitario local que está a cargo de una asociación. Allí una voluntaria muy amablemente nos va mostrando los distinto pabellones habilitados para las personas y las funciones que estos desempeñan. Aquí es donde nos cuentan el gran problema que tienen con la malaria y con los niños que la padecen. La malaria es un gran problema de salud pública muy severo en Uganda, especialmente para los niños, quienes representan la mayoría de las muertes por esta enfermedad. La alta transmisión se debe a las condiciones climáticas, la alta población en riesgo, siendo esta la principal causa de muerte en niños menores de cinco años en Uganda. Las altas fiebres que produce la malaria en algunos casos producen malformaciones nada más nacer, que conlleva el abandono por parte del marido de la mujer y el bebe nacido. Las ayudan con medicamentos, tratamiento para los niños, y amparo y trabajo para estas mujeres. 

Fuente para recoger el agua

Emprendemos el camino de regreso al "poblado local", con la cruda y difícil realidad de estas gentes, y uno no puede dejar de pensar de donde viene, lo afortunado que somos, como el destino o tu futuro puede depender de la suerte del lugar donde hayas nacido y en donde te encuentres. La mañana ha ido pasando y ya es la hora de comer, porque ya tienen preparada nuestra "comida tradicional ugandesa" tan común en la población.

Comida tradicional durante la visita al poblado local  
Consiste en una col muy picada con verduras (como si fueran unos noodles), patatas cosidas, el típico y tradicional matoke (con platano verde), unas judías, el característico "posho" (en Uganda se refiere a una masa espesa hecha principalmente con la "harina de maíz"), sin olvidarme del arroz blanco. Todo acompañado con una riquísima salsa de cacahuetes. Mientras disfrutamos de esta rica y sana comida (todos los productos vienen de sus huertas), los niños no paran de mirarnos. Al terminar el resto de la comida que ha sobrado, se pone toda mezclada en una gran fuente y se las dan a los niños, provocando las delicias y una gran alegría en todos ellos. Pero el tiempo va pasando y muy a nuestro pesar nos tenemos que despedir de ellos, sabiendo que hemos sido participes de una gran experiencia y que sin duda la recordaremos como uno de los grandes momentos de este maravilloso viaje. Hay que continuar con la siguiente actividad que tenemos programada en el día, un "safari en barca por el río Nilo". 

SAFARI EN BARCA POR EL RÍO NILO

 Nosotros, ya teníamos contratada la actividad por lo que vamos a partir desde nuestro bonito alojamiento en Nile River Explorers, vamos descendiendo por unas escaleras de piedra hasta llegar a nuestra embarcación. Disponemos de todo el barco para nuestro grupo, y así poder disfrutar sin tanta aglomeraciones del momento y del lugar en donde nos encontramos. Nos pusieron una gran cantidad de comida para ir picando mientras realizábamos el safari en barca por el "río Nilo".

 

 

 

 

 



Nos subimos a nuestro barco, el cual comenzó a moverse para empezar a navegar Nilo arriba. Me llama la atención como el Nilo y su entorno cambian tanto durante su recorrido. Había navegado ya antes por el río Nilo en Egipto y las imágenes son muy distintas a las que veo hoy. El río aquí es mucho menos caudaloso  menos ancho, pero no es de extrañar, estamos más cerca de su nacimiento. Pero lo veo igual de majestuoso, igual de imponente como una fuente de vida, al igual que de una manera distinta lo pude ver también en Egipto...   
La "Cueva del gorila"
Pasamos junto a una cueva que hay en la orilla que recibe el nombre local de "cueva del gorila", ya que si la observas detenidamente y con imaginación podrás ver las facciones tan características de estos singulares animales. Nos cuentan que aún hoy en día la gente se sigue acercando hasta ella, para realizar ofrendas. También en las ramas de los árboles vemos los inconfundibles y bellos nidos del pequeño "pájaro tejedor".
Nidos del pájaro tejedo

Durante el trayecto podemos observar diferentes poblados y mucha gente en la orilla que ve a las barcas pasar. Aquí como en casi toda la mayoría de las poblaciones que se encuentran en torno a un río, este será utilizado para casi todo. Limpiar y tender la ropa, o para bañarse. Un paseo en barco por el Nilo es un encuentro etnográfico que nos permite ver el día a día de las poblaciones locales y su relación con el río. También, el Nilo es importante para la propia subsistencia de las gentes de la zona. Es habitual ver pequeñas barcas tradicionales que tienen que ser continuamente achicadas, que sirven para pescar.


 

 

 

 

Cormorán secando sus alas en los márgenes del río
Ahinga o cuello de serpiente

 
 
 
A lo largo del gran recorrido pudimos ver bastantes aves: cormoranes, ibis, águilas, garcetas, además vimos a los pequeños martines pescadores que se lanzaban en picado hacia sus presas. Incluso pudimos ver varios Varanos de río (lagarto de cabeza pequeña, con cuello largo, de cuerpo y patas gruesas, y cola larga y fuerte) que siempre se encuentra al acecho de los nidos y los huevos de las aves que estos tienen a las orillas de este mítico río. 
Varias garcetas pescando en las orillas del río
Lagarto Varano en la orillas del río Nilo



 

   

 

 

 

Durante nuestro camino de vuelta hacia encantador gran "Nile River Explorers", llega el gran momento que todos en la embarcación estábamos esperando. El cielo poco a poco se empieza a teñirse de rojo y desde este lugar tan privilegiado, pudimos ver un bello atardecer en el río Nilo. Sin duda, este gran momento, se quedará en nuestra retina, la fortuna de ver el precioso atardecer en el río Nilo. Una de las cosas imprescindibles qué hay que ver y hacer, aquí en Jinja. 

 

 

 

 

 

 

  
* Para la elaboración y desarrollo de este artículo se han tenido en cuenta los datos obtenidos a través de la Wikipedia y de las propias experiencias vividas durante el viaje. (Fotografías e ilustraciones originarias de Pedro García Barbudo). 

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